Escrita por David Rojero (Toy), vocalista y miembro fundador de Agente 33
Nunca he sabido si uno realmente “regresa” o si, en el fondo, solo recupera un pedazo de sí mismo que dejó flotando en el aire. Lo único cierto es que la última vez que pisamos un escenario como Agente 33 fue hace un buen rato: un palomazo de tres rolas hace dos años, en el mismo lugar donde tocaremos este 22 de noviembre. Antes de eso, nuestra última presentación formal había sido en 2021, en Santos Demonios, todavía con la sombra de la pandemia encima.
Recuerdo perfecto lo que sentí esa vez al bajar del escenario. Fueron tiempos raros, inciertos, y a nivel personal yo necesitaba un respiro. Cada quien andaba atendiendo su vida, sobreviviendo como podía, y aunque nunca dijimos “adiós”, por dentro yo pensaba que quizá era momento de dejar que la banda descansara.
Pero la música tiene esa mala costumbre de no dejarte ir.
Poco a poco empezaron a caer invitaciones para presentaciones. Nada planeado, nada obligado. Solo señales. Y cuando las invitaciones comenzaron a repetirse, entendimos que quizá era el momento. Que las ganas seguían ahí. Que los medios estaban ahí. Que a pesar de vivir en distintas ciudades, todavía había algo que nos llamaba. Y como siempre ha sido el camino de Agente 33: lo haríamos nosotros mismos. DIY, sin pedir permiso.

Para mí, volver significa regresar al lugar donde fui feliz. Donde pude gritar lo que sentía, donde la banda y el público formaban una sola cosa. También significa agradecer. Años de amor, unidad y lealtad no se borran de un día para otro. Y aunque el mundo nos obligó a pausar, nunca quisimos guardarnos. Solo pasó.
Lo más difícil de la pausa fue adaptarme a esa nueva vida sin ensayos semanales. Sin tocadas de fin de semana. Después de más de 20 años de vivir ese ritmo, dejarlo atrás fue un proceso largo. Y la verdad, cuando dijimos “vamos a volver”, sentí entusiasmo, felicidad… y confusión. ¿Cómo reaccionaría la gente? ¿Aún existía ese lazo?
Los nervios regresaron como en las primeras tocadas. Bonitos. Inquietos. Verdaderos.
Agente 33 sigue siendo lo de siempre: un grupo de compas con un chingo de ganas de subirnos a la tarima, divertirnos y compartir energía. Somos una banda nacida desde abajo, de tocadas entre amigos, plazas públicas, fiestas universitarias y escenarios que jamás pensamos pisar. Hemos pasado por todo: salidas de integrantes que marcaron la historia, viajes eternos, robos de equipo, cambios de salas de ensayo, abrirle a bandas icónicas, compartir con bandas hermanas. Momentos felices y amargos que nos han hecho entender que nuestra unión viene del carnalismo, del respeto, de la admiración y de esa conexión que solo se logra cuando interpretas canciones que nacieron de ustedes mismos.

Este regreso de Agente 33 será en Wadley Bar, este sábado 22 de noviembre de 2025, en pleno Centro Histórico de San Luis Potosí. Esperamos provocar euforia, felicidad, desahogo total. Que la gente baile, que canten, que liberen todo lo que cargan.
No hay una sola rola que marque “ese momento”. El set list está pensado para ser un sube y baja emocional: que respire, que explote, que abrace y que reviente.
Y este regreso lo compartimos con Supernavi, una banda de punk rock con quienes nunca habíamos tocado, y eso es justo lo que queríamos: unir fuerzas con una banda con la que nunca habíamos compartido escenario. Crecí escuchando punk, y me emociona un chingo que vengan porque su género camina de la mano con el nuestro. Los dos grupos traemos ese power sound que hace que la gente explote. Nos encanta ver un mosh precioso, bien organizado, lleno de vida.

¿Miedos? Sí, traigo nervios como cuando empezaba todo. Después de un par de años sin tocar, se siente como comenzar de nuevo. Más que miedo es esa vibra de volver a ver a la gente a los ojos, de esperar lo inesperado.
¿Ilusión? Toda. Eso que pasa arriba del escenario… ver caras, sentir la energía de la banda, compartir un lenguaje que no necesita palabras. Eso es lo que más extraño. Y lo que más quiero recuperar.
Al final del show, me gustaría que la gente sienta que vivió algo brutal. Que volvimos a hacer click. Que Agente 33 sigue aquí.
Y quiero agradecer a mi familia, a mi compañera de vida América que esta detrás de mis locuras, a mis gemelas Julieta y Emilia, a mis carnales de Agente 33, a las familias de cada integrante, a la gente que está detrás de la banda y a todos los que alguna vez formaron parte del camino. Y, sobre todo, a la banda, al público: sin ustedes esto no jala.
Si tuviera que resumir este regreso de Agente 33 en una sola frase, sería la misma que nos ha acompañado desde que nacimos:
Baila y Resiste.
